martes, noviembre 24, 2009

No me acuerdo muy bien cuántos besos dejamos en cada esquina, pero imposible olvidarmede aquel cuarto donde aquella noche subió la adrenalina. Y se juntaron Rosario y la Capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola se juntaron Sabina y Piazzolla, Se juntó una religión que era puro corazón con otra que nunca existió, se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta acción, tanto descontrol. Elegimos el colchón más chico y pareció de dos plazas, cuando el colchón terminó bienvenido fue el piso del comedor de su casa. A cada beso caía una estrella, cada arañazo calmaba el dolor, cuando me acuerdo de ella levanto mi vaso y brindo adonde quiera que estés por nuestra canción.

1 comentario:

Lulu dijo...

JAJAJAJAJAJAJJAAJAJJAAJJ ASI QE ANDAS A LOS ARAÑASOS?:o
TEAMO PLINNNNNN♥